¿La realidad es lo que vivimos?, o es otra bien distinta a la que no sabemos acceder, a la que no atendemos por el adoctrinamiento continuo al que nos someten desde la infancia y siguen realizando en toda nuestra vida.
Nos adoctrinan, nos polarizan, nos meten miedo, todo con la única misión de que no atendamos a lo único importante , nuestro ser , nuestro interior, nuestro corazón, donde reside la chispa divina de nuestro Creador.
Estamos en un juego, la vida es un juego y somos jugadores de este juego
Como todo juego necesitamos un tablero que es nuestro cuerpo emocional, somos seres que habitamos no sólo un cuerpo físico, y el oponente es el personaje que nos hemos construido, y decimos que somos, y nuestra mente, así como el jugador es nuestro ser y la conciencia que vayamos adquiriendo.
El juego no es el afuera , es mirar hacia nuestro interior, siendo nosotros mismos, es saber qué nos hace sentir la situación que estoy viviendo, y salir de ella lo antes posible y no caer en la víctima o en el dolor.
Hay un desafío dual y hemos de aprender la mecánica de que va la dualidad, y distinguir cómo opera dentro.
Así que señores disfrutemos la partida.